Los amantes de los idiomas tenemos la característica de ser proactivos. Contrariamente a las personas que ven al estudio como un dolor de cabeza, para nosotros es una descarga, es nuestra humilde terapia.

Disfrutamos aprender idiomas como si fuera una actividad recreativa, o mejor dicho, aprender idiomas para nosotros es tanto una actividad recreativa como académica. Lo hacemos porque somos curiosos, porque queremos comprender y conocer culturas distintas a las nuestras. Tenemos una chispa de curiosidad que nos mantiene vivos, que nos hace saber que hay más, y estar en búsqueda de nuevas sensaciones. Nunca  sentimos que sabemos lo suficiente, porque existen diversas culturas, y dentro de ellas, diversas lenguas, con muchísimas palabras y muchísimos significados. Queremos conocer todo. La pregunta que a veces nos planteamos es ‘¿cómo seguir?’.

La importancia del inglés es indiscutible, y seguramente si estás leyendo este artículo puedes hablar tanto español como inglés. Pero… ¿qué tan bueno es tu nivel? Recuerda que siempre puedes perfeccionarte, ampliar tu vocabulario y llegar a pensar de la manera en que lo hace un nativo de cualquier idioma que te interese. Cuando buscamos profesores ingles Barcelona ofrece cursos dictados por nativos del habla inglesa, calificados para brindar clases a grupos o individuos. Aprender con un profesor nativo tiene la ventaja de que no sólo se transmiten los aspectos técnicos de la lengua, sino que también, como alumnos, absorbemos conocimientos culturales, que nos transmiten directa o indirectamente, así como una pronunciación más real.

Cuando subes al tren de los idiomas, sabes que será un viaje de ida. Si bien cada idioma se comienza a aprender desde cero, a medida que agregas más lenguas a tus conocimientos, éstas comienzan a interrelacionarse y tu entendimiento resulta más natural y rápido. Un grupo de estudiantes que realizaban un curso en italiano fueron encuestados, y los resultados mostraron que mientras más idiomas hablaba la persona, mayor era la capacidad de entendimiento y adaptación a la nueva lengua.

Afortunadamente, los métodos de enseñanza han evolucionado para adaptarse a nuestras necesidades e intereses. Por ejemplo, podemos tomar clases orientadas a los negocios, donde se hará hincapié en terminología que ayude a desarrollarse en el ámbito profesional del idioma. Por otra parte, para aprender, ya no estamos sujetos a asistir a una institución como única opción. Los profesores pueden dictar clases en su oficina si lo fuese necesario, o en el lugar que el estudiante halle conveniente, en un horario cómodo, sea durante la mañana, tarde o noche. Incluso se puede aprender durante los fines de semana

Por todos estos motivos, no existe excusa para no aprender idiomas. Los beneficios resultarán siendo mayores que los que te impulsaron a aprender en un primer lugar.